jueves, 24 de septiembre de 2009
miércoles, 10 de diciembre de 2008
EL DERECHO DE AUTOR DE OBRAS MUSICALES EN EL ESPACIO DIGITAL
Por: Diego Pacheco Barrera
El mundo actual tiene características especiales y no por nada muchos sociólogos, tratadistas y analistas han unificado criterios afirmando que nos ha tocado vivir una época “de la velocidad”. Velocidad en las comunicaciones, velocidad en cuanto al desarrollo tecnológico y científico, en fin, un sistema caracterizado por la rápida – y casi inmediata- transmisión de las ideas, de la información, resultado claro está, directo del proceso denominado globalización. La realidad nos demuestra que las sociedades que invierten en cultura e investigación son sociedades fuertes toda vez que generan un valor agregado que es el desarrollo del trabajo intelectual y creativo de todos los actores sociales.
El problema mismo de la propiedad intelectual y concretamente del derecho de autor en la actualidad ya no únicamente se centra en determinar las cosas o bienes susceptibles de protección sino también en cómo efectivizar y velar por la tutela del patrimonio de quienes con su inteligencia crean una obra que luego será admirada por la sociedad. El aparecimiento del comercio electrónico ha influido en la industria de la música. En el Ciberespacio las personas pueden interactuar entre ellas a voluntad, mediante el uso de un computador, y más aún, en tiempo real, sin importar distancias, orígenes, nacionalidad, limitaciones físicas y geográficas. Por tal motivo, muchas de las soluciones no necesariamente tienen su origen la ley sino también mediante los propios medios tecnológicos. Al existir mecanismos que permiten poner en venta material musical en Internet, el autor pasa a ser distribuidor: controlando y estableciendo sus propias condiciones, con la posibilidad de darse a conocer a través de todo el planeta y usando medios electrónicos de pago para obtener provecho de sus creaciones y sin intermediarios ni fronteras generando recursos económicos no tradicionales.. En lo referente al uso de la música en la red, si un autor voluntariamente pone una obra suya en Internet tácitamente esta consintiendo su utilización sea para descarga y uso personal. Se sobreentiende que el consentimiento de uso no es total sino en cuanto no vulnere otros derechos que le sean propios.
Dentro de la problemática que esto plantea, genera inquietudes el caso de la distribución de música, toda vez que cuando se lo hace de manera ilícita genera pérdidas en contra de autores, ejecutantes, productores fonográficos. Es necesario tener presente que a pesar de existir legislación en todo el mundo que regula la problemática del Derecho de Autor en el campo musical, al igual que las sociedades de Gestión colectiva buscan todos los mecanismos para administrar los derechos de sus representados, el hecho de que en materia de Internet no existe un organismo de control que supervise y controle el uso correcto de obras sujetas a este derecho actualmente hacen aún difícil una garantía plena de todo derecho.Es común que al navegar por Internet tengamos acceso a gran cantidad de sitios en donde resulta sencillo descargar material musical de todo tipo, facilidades que no únicamente permiten al internauta conseguir música sino que también le da la posibilidad de subirla a la red, intercambiarla e incrementar esta gran biblioteca.
En el campo de la música grabada, el impacto tecnológico se dio a partir de 1950 al crearse nuevos medios de fijación, reproducción y explotación de obras, así por ejemplo, en la época de los discos de pizarra, luego los discos de vinilo, llamados también Long-play o de larga duración, al no existir los mecanismos que hagan posible la transformación, compresión y sobre todo, la distribución masiva del material en otros formatos que faciliten su circulación a titulo gratuito y de manera global, el derecho de autor en cierta manera se respetaba. Las editoras de material impreso como partituras eran empresas sólidas a las que muchos músicos, intérpretes y compositores les debían mucho de las fortunas que adquirieron. Según Cory Doctorow[2], “cuando se inventó la radio los intérpretes en directo intentaron llevar a Marconi[3] a juicio por crear un aparato que permitía a los oyentes sintonizar una emisión sin pagar la entrada”.
Uno de los problemas de vulneración de derechos de autor más común en el campo musical es la copia y surgió con el aparecimiento de las primeras cintas magnetofónicas en las que existían dispositivos para producir copias, luego se evolucionó hacia la época del cassette que tenía el mismo principio. En nuestro país, la venta de cassettes “pirata” fue muy común y acarreó consecuencias a los autores y productores de fonogramas. Con el aparecimiento del disco compacto se supuso que las cosas iban a cambiar, toda vez que en principio los costos eran altos y se asimilaban a un artículo de lujo destinado especialmente a escuchar música clásica con un alto grado de fidelidad. En 1996, la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de la ONU) decidió que Internet era un avance significativo con respecto a las tecnologías precedentes y que necesitaba una nueva legislación de derechos de autor para poder coexistir pacíficamente con el resto del mundo. Esta organización decidió la celebración de dos tratados internacionales: Tratado sobre Derecho de Autor o TDA (WCT en inglés) y, el tratado sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas, también llamado WPPT por sus siglas en inglés. El aparecimiento de software para la edición de partituras abrió un amplio espectro de posibilidades. Primero se posibilitó editar y transcribir música, luego algunas empresas crearon programas que ya no únicamente permitían escribir la música sino que también escucharla en tiempo real, hacerle modificaciones, arreglos, adaptaciones, incluso digitalizar la partitura impresa, subirla al programa y escucharla, y una vez dentro del programa transformar a formato de audio con un sonido 90 % cercano al sonido real. Y por si fuera poco, con la ayuda de Internet distribuirla por el mundo entero. Tengamos en cuenta que en ningún instante ni en ninguna etapa el autor recibió contraprestación alguna.
En lo referente a excepciones y limitaciones al derecho de autor, cuya importancia en el entorno digital ha sido reconocida y regulada por normas como el Tratado OMPI sobre Derecho de Autor de 1996, y en donde se consagran disposiciones orientadas a garantizar dicho balance frente a las nuevas tecnologías, es preciso señalar que se hace referencia al Dominio Público: El Convenio de Berna para la protección de las obras artísticas y literarias, establece que la protección a los autores se extenderá durante su vida y cincuenta años después de su muerte, “aunque dicho convenio reconoce el derecho de los países signatarios a ampliar el plazo de la protección. Por ello, en muchos ordenamientos el plazo es de 70, 80 o 100 años desde la muerte del autor.[4]. Luego de ese lapso, la obra protegida pasa al dominio público y sobre ella ya nadie ejerce derechos exclusivos de explotación y, en consecuencia, puede ser utilizada o explotada por cualquier persona.
En Colombia, la Ley 23 de 1982 resuelve la cuestión en el artículo 187, al señalar que pertenecen al dominio público:
a) Las obras cuyo período de protección esté agotado;
b) Las obras folclóricas y tradicionales de autores desconocidos;
c) Las obras cuyos autores hayan renunciado a sus derechos, y
d) Las obras extranjeras que no gocen de protección en la República.
Por lo tanto, la legislación colombiana contempla que si una obra recae dentro alguna de estas cuatro categorías puede ser utilizada libremente en el ciberespacio.
En la legislación ecuatoriana, concretamente en el Art. 82 de la Ley de Propiedad Intelectual también se trata sobre el dominio público, una vez fenecidos los plazos de protección, debiéndose respetar los derechos morales. Por lo tanto podría aplicar también para los casos de obras que circulen por Internet.
Así mismo, el Art. 83 LPI del Ecuador consagra algunas excepciones:
Cuando la obra ha sido divulgada previamente y su inclusión se realice a titulo de cita, pero con fines docentes o de investigación. Así mismo en el literal j) de dicho artículo se hace referencia a la parodia de la obra divulgada mientras no implique el riesgo de confusión con ésta, ni ocasione daño a la obra o reputación del autor, el artista, intérprete o ejecutante. Para el caso de la música podríamos hablar de la variación de la obra que fue publicada, más aún, que no persiga fines comerciales y se cite al autor y en donde se puede consultar sobre la totalidad de su obra.
Ante la interrogante de si existen o no los derechos de autor en Internet podríamos decir que uno de los caminos a futuro sería “unir los principios jurídicos concebidos por el derecho de autor, las medidas tecnológicas, los esquemas de mercado y cualquier medio que se tenga disponible con el fin de proteger tanto las obras como los intereses de los autores y los titulares del derecho de autor”[5]. Por tanto, también a la tecnología le corresponderá, en auxilio de la norma jurídica, aplicar nuevas y diversas medidas orientadas a proteger el uso y acceso no autorizado a obras sujetas de derecho de autor a fin de posibilitar una suerte de “administración electrónica” de estas obras a fin de que puedan ser puestas en circulación dentro de la red sin el peligro de ser utilizadas arbitrariamente. Por tanto, existe el Derecho de Autor en el espacio digital, lo que no existe aún es una forma más eficiente de protección, sobre todo porque son los mismos medios tecnológicos los que contribuyen a su vulneración.
Finalmente es necesario precisar que La aplicación de la tecnología influye en el Derecho de Autor en razón de que esta, por tener un carácter dinámico hace necesarias nuevas regulaciones para una correcta y eficaz tutela de éstos. Por tal motivo la norma va a ser cambiante a fin de ajustarse estas nuevas transformaciones.
BIBLIOGRAFIA
Decisión 351, artículo 15
Ley de Propiedad Intelectual ecuatoriana. Corporación de Estudios y Publicaciones. Febrero de 1999.
PROAÑO MAYA Marco Antonio: El Derecho de Autor en la Legislación Ecuatoriana, Quito 1972
CIBERGRAFIA:
Cory Doctorow: “De cómo los Derechos de Autor deberían cambiar para adaptarse a la tecnología”, Internet. http://www.boingboing.net
Ada Redondo Aguilera: “El Renacimiento del Derecho de autor en Internet”: Internet. http://www.alfa-redi.com/rdi-articulo.shtml?x=1215
Wikipedia.com
[1] PACHECO Barrera Diego: “Análisis Teórico Práctico sobre el Derecho de Autor de obras musicales en el espacio digital”, ensayo. 2008. Universidad de Cuenca.
[2] Cory Doctorow: “De cómo los Derechos de Autor deberían cambiar para adaptarse a la tecnología”, http://www.boingboing.net
[3] Guillermo Marconi (n. Bolonia, 25 de abril de 1874- † Roma, 20 de julio de 1937) fue un ingeniero eléctrico italiano y ganador del Premio Nobel de Física en 1909, conocido por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos (T.S.H.) o radiotelegrafía. estudió en la Universidad de Bolonia, en donde llevó a cabo los primeros experimentos acerca del empleo de ondas electromagnéticas para la comunicación telegráfica. En 1896 los resultados de estos experimentos fueron aplicados en Gran Bretaña, entre Penarth y Weston, y en 1898 en el arsenal naval italiano de La Spezia. A petición del gobierno de Francia, en 1899 hizo una demostración práctica de sus descubrimientos, estableciendo comunicaciones inalámbricas a través del canal de la Mancha, entre Dover y Wimereux. Wikipedia.com
[4] Wikipedia.com
[5] Ada Redondo Aguilera: “El Renacimiento del Derecho de autor en Internet”: http://www.alfa-redi.com/rdi-articulo.shtml?x=1215
El mundo actual tiene características especiales y no por nada muchos sociólogos, tratadistas y analistas han unificado criterios afirmando que nos ha tocado vivir una época “de la velocidad”. Velocidad en las comunicaciones, velocidad en cuanto al desarrollo tecnológico y científico, en fin, un sistema caracterizado por la rápida – y casi inmediata- transmisión de las ideas, de la información, resultado claro está, directo del proceso denominado globalización. La realidad nos demuestra que las sociedades que invierten en cultura e investigación son sociedades fuertes toda vez que generan un valor agregado que es el desarrollo del trabajo intelectual y creativo de todos los actores sociales.
El problema mismo de la propiedad intelectual y concretamente del derecho de autor en la actualidad ya no únicamente se centra en determinar las cosas o bienes susceptibles de protección sino también en cómo efectivizar y velar por la tutela del patrimonio de quienes con su inteligencia crean una obra que luego será admirada por la sociedad. El aparecimiento del comercio electrónico ha influido en la industria de la música. En el Ciberespacio las personas pueden interactuar entre ellas a voluntad, mediante el uso de un computador, y más aún, en tiempo real, sin importar distancias, orígenes, nacionalidad, limitaciones físicas y geográficas. Por tal motivo, muchas de las soluciones no necesariamente tienen su origen la ley sino también mediante los propios medios tecnológicos. Al existir mecanismos que permiten poner en venta material musical en Internet, el autor pasa a ser distribuidor: controlando y estableciendo sus propias condiciones, con la posibilidad de darse a conocer a través de todo el planeta y usando medios electrónicos de pago para obtener provecho de sus creaciones y sin intermediarios ni fronteras generando recursos económicos no tradicionales.. En lo referente al uso de la música en la red, si un autor voluntariamente pone una obra suya en Internet tácitamente esta consintiendo su utilización sea para descarga y uso personal. Se sobreentiende que el consentimiento de uso no es total sino en cuanto no vulnere otros derechos que le sean propios.
Dentro de la problemática que esto plantea, genera inquietudes el caso de la distribución de música, toda vez que cuando se lo hace de manera ilícita genera pérdidas en contra de autores, ejecutantes, productores fonográficos. Es necesario tener presente que a pesar de existir legislación en todo el mundo que regula la problemática del Derecho de Autor en el campo musical, al igual que las sociedades de Gestión colectiva buscan todos los mecanismos para administrar los derechos de sus representados, el hecho de que en materia de Internet no existe un organismo de control que supervise y controle el uso correcto de obras sujetas a este derecho actualmente hacen aún difícil una garantía plena de todo derecho.Es común que al navegar por Internet tengamos acceso a gran cantidad de sitios en donde resulta sencillo descargar material musical de todo tipo, facilidades que no únicamente permiten al internauta conseguir música sino que también le da la posibilidad de subirla a la red, intercambiarla e incrementar esta gran biblioteca.
En el campo de la música grabada, el impacto tecnológico se dio a partir de 1950 al crearse nuevos medios de fijación, reproducción y explotación de obras, así por ejemplo, en la época de los discos de pizarra, luego los discos de vinilo, llamados también Long-play o de larga duración, al no existir los mecanismos que hagan posible la transformación, compresión y sobre todo, la distribución masiva del material en otros formatos que faciliten su circulación a titulo gratuito y de manera global, el derecho de autor en cierta manera se respetaba. Las editoras de material impreso como partituras eran empresas sólidas a las que muchos músicos, intérpretes y compositores les debían mucho de las fortunas que adquirieron. Según Cory Doctorow[2], “cuando se inventó la radio los intérpretes en directo intentaron llevar a Marconi[3] a juicio por crear un aparato que permitía a los oyentes sintonizar una emisión sin pagar la entrada”.
Uno de los problemas de vulneración de derechos de autor más común en el campo musical es la copia y surgió con el aparecimiento de las primeras cintas magnetofónicas en las que existían dispositivos para producir copias, luego se evolucionó hacia la época del cassette que tenía el mismo principio. En nuestro país, la venta de cassettes “pirata” fue muy común y acarreó consecuencias a los autores y productores de fonogramas. Con el aparecimiento del disco compacto se supuso que las cosas iban a cambiar, toda vez que en principio los costos eran altos y se asimilaban a un artículo de lujo destinado especialmente a escuchar música clásica con un alto grado de fidelidad. En 1996, la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de la ONU) decidió que Internet era un avance significativo con respecto a las tecnologías precedentes y que necesitaba una nueva legislación de derechos de autor para poder coexistir pacíficamente con el resto del mundo. Esta organización decidió la celebración de dos tratados internacionales: Tratado sobre Derecho de Autor o TDA (WCT en inglés) y, el tratado sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas, también llamado WPPT por sus siglas en inglés. El aparecimiento de software para la edición de partituras abrió un amplio espectro de posibilidades. Primero se posibilitó editar y transcribir música, luego algunas empresas crearon programas que ya no únicamente permitían escribir la música sino que también escucharla en tiempo real, hacerle modificaciones, arreglos, adaptaciones, incluso digitalizar la partitura impresa, subirla al programa y escucharla, y una vez dentro del programa transformar a formato de audio con un sonido 90 % cercano al sonido real. Y por si fuera poco, con la ayuda de Internet distribuirla por el mundo entero. Tengamos en cuenta que en ningún instante ni en ninguna etapa el autor recibió contraprestación alguna.
En lo referente a excepciones y limitaciones al derecho de autor, cuya importancia en el entorno digital ha sido reconocida y regulada por normas como el Tratado OMPI sobre Derecho de Autor de 1996, y en donde se consagran disposiciones orientadas a garantizar dicho balance frente a las nuevas tecnologías, es preciso señalar que se hace referencia al Dominio Público: El Convenio de Berna para la protección de las obras artísticas y literarias, establece que la protección a los autores se extenderá durante su vida y cincuenta años después de su muerte, “aunque dicho convenio reconoce el derecho de los países signatarios a ampliar el plazo de la protección. Por ello, en muchos ordenamientos el plazo es de 70, 80 o 100 años desde la muerte del autor.[4]. Luego de ese lapso, la obra protegida pasa al dominio público y sobre ella ya nadie ejerce derechos exclusivos de explotación y, en consecuencia, puede ser utilizada o explotada por cualquier persona.
En Colombia, la Ley 23 de 1982 resuelve la cuestión en el artículo 187, al señalar que pertenecen al dominio público:
a) Las obras cuyo período de protección esté agotado;
b) Las obras folclóricas y tradicionales de autores desconocidos;
c) Las obras cuyos autores hayan renunciado a sus derechos, y
d) Las obras extranjeras que no gocen de protección en la República.
Por lo tanto, la legislación colombiana contempla que si una obra recae dentro alguna de estas cuatro categorías puede ser utilizada libremente en el ciberespacio.
En la legislación ecuatoriana, concretamente en el Art. 82 de la Ley de Propiedad Intelectual también se trata sobre el dominio público, una vez fenecidos los plazos de protección, debiéndose respetar los derechos morales. Por lo tanto podría aplicar también para los casos de obras que circulen por Internet.
Así mismo, el Art. 83 LPI del Ecuador consagra algunas excepciones:
Cuando la obra ha sido divulgada previamente y su inclusión se realice a titulo de cita, pero con fines docentes o de investigación. Así mismo en el literal j) de dicho artículo se hace referencia a la parodia de la obra divulgada mientras no implique el riesgo de confusión con ésta, ni ocasione daño a la obra o reputación del autor, el artista, intérprete o ejecutante. Para el caso de la música podríamos hablar de la variación de la obra que fue publicada, más aún, que no persiga fines comerciales y se cite al autor y en donde se puede consultar sobre la totalidad de su obra.
Ante la interrogante de si existen o no los derechos de autor en Internet podríamos decir que uno de los caminos a futuro sería “unir los principios jurídicos concebidos por el derecho de autor, las medidas tecnológicas, los esquemas de mercado y cualquier medio que se tenga disponible con el fin de proteger tanto las obras como los intereses de los autores y los titulares del derecho de autor”[5]. Por tanto, también a la tecnología le corresponderá, en auxilio de la norma jurídica, aplicar nuevas y diversas medidas orientadas a proteger el uso y acceso no autorizado a obras sujetas de derecho de autor a fin de posibilitar una suerte de “administración electrónica” de estas obras a fin de que puedan ser puestas en circulación dentro de la red sin el peligro de ser utilizadas arbitrariamente. Por tanto, existe el Derecho de Autor en el espacio digital, lo que no existe aún es una forma más eficiente de protección, sobre todo porque son los mismos medios tecnológicos los que contribuyen a su vulneración.
Finalmente es necesario precisar que La aplicación de la tecnología influye en el Derecho de Autor en razón de que esta, por tener un carácter dinámico hace necesarias nuevas regulaciones para una correcta y eficaz tutela de éstos. Por tal motivo la norma va a ser cambiante a fin de ajustarse estas nuevas transformaciones.
BIBLIOGRAFIA
Decisión 351, artículo 15
Ley de Propiedad Intelectual ecuatoriana. Corporación de Estudios y Publicaciones. Febrero de 1999.
PROAÑO MAYA Marco Antonio: El Derecho de Autor en la Legislación Ecuatoriana, Quito 1972
CIBERGRAFIA:
Cory Doctorow: “De cómo los Derechos de Autor deberían cambiar para adaptarse a la tecnología”, Internet. http://www.boingboing.net
Ada Redondo Aguilera: “El Renacimiento del Derecho de autor en Internet”: Internet. http://www.alfa-redi.com/rdi-articulo.shtml?x=1215
Wikipedia.com
[1] PACHECO Barrera Diego: “Análisis Teórico Práctico sobre el Derecho de Autor de obras musicales en el espacio digital”, ensayo. 2008. Universidad de Cuenca.
[2] Cory Doctorow: “De cómo los Derechos de Autor deberían cambiar para adaptarse a la tecnología”, http://www.boingboing.net
[3] Guillermo Marconi (n. Bolonia, 25 de abril de 1874- † Roma, 20 de julio de 1937) fue un ingeniero eléctrico italiano y ganador del Premio Nobel de Física en 1909, conocido por el desarrollo de un sistema de telegrafía sin hilos (T.S.H.) o radiotelegrafía. estudió en la Universidad de Bolonia, en donde llevó a cabo los primeros experimentos acerca del empleo de ondas electromagnéticas para la comunicación telegráfica. En 1896 los resultados de estos experimentos fueron aplicados en Gran Bretaña, entre Penarth y Weston, y en 1898 en el arsenal naval italiano de La Spezia. A petición del gobierno de Francia, en 1899 hizo una demostración práctica de sus descubrimientos, estableciendo comunicaciones inalámbricas a través del canal de la Mancha, entre Dover y Wimereux. Wikipedia.com
[4] Wikipedia.com
[5] Ada Redondo Aguilera: “El Renacimiento del Derecho de autor en Internet”: http://www.alfa-redi.com/rdi-articulo.shtml?x=1215
EL CONSUMO DE MUSICA CHATARRA: UN PROBLEMA MUSICAL CONTEMPORANEO
Por: Diego Pacheco Barrera
ANTECEDENTES:
Dentro del sentido estrictamente estético, tradicionalmente la Música ha sido definida como “arte de expresar sentimientos sirviéndose de la combinación de sonidos con ritmo y armonía”. De ahí que, durante la mayor parte de la historia de la humanidad en cada época, en cada sociedad y en cada cultura han existido diferentes formas musicales, con sus propias particularidades, con su propia sociología, su propia estructura que en principio marcan innumerables diferenciaciones que llegan a explorar el concepto mismo de belleza toda vez que éste no es el mismo dentro de cada grupo social ni dentro de cada marco y contexto histórico. Sin embargo la modernidad fue creando una serie de estereotipos que marcaron época y señalaron una idea un tanto estándar sobre lo que debía contener una creación de esta naturaleza. Viene a nuestra mente la idea de un Franck Sinatra interpretando “New York, New York”, un Aldemar Dutra, Hernán Kafaro, y para recordar modelos aún vigentes –y subsistentes- Nino Bravo, Joe Dasin, entre otros miles. En el caso de la cultura musical ecuatoriana pues seguro estoy que no pocos recordarán las letras de composiciones hechas por gente de la talla de Segundo Cueva Celi, Enrique Espín Yépez, Cristóbal Ojeda Dávila, Bolívar Ortiz, Víctor Valencia en donde los textos tienen un aura de “permanencia” entendiéndose a ésta como aquella que nos permitirá escucharlas en cualquier época, tiempo y lugar y –tal vez- no perderán su trascendencia. Pero en el fondo parte de la problemática que en primera instancia se refleja es el porqué de esta permanencia. ¿será acaso el reflejo de una sociedad que no era tan sujeta a ese esquema de la “velocidad” y cambios radicales al que está sujeta la sociedad actual? Fue dicho que el mundo contemporáneo es el fruto de una larga transformación de la forma de vida del ser humano. Esta rapidez vertiginosa con que la información se distribuye afecta a todos los ámbitos de la vida y es lo que ha hecho concebir una estética de la velocidad a Paúl Virilio. ¿Hacia dónde nos lleva la velocidad? Seguramente a ninguna parte ya que lo que importan son los procesos, no los fines. G. Lipovetsky, autor de La Era del Vacío “describe un nuevo fenómeno que refleja bien esta característica: el 'zapping', que surge gracias a la proliferación de cadenas de televisión y la aparición del mando a distancia; consiste en pasar de una a otra cadena sin ninguna finalidad aparente, por la pura fascinación de las imágenes. Podría decirse que el gusto por lo nuevo ha desembocado en el gusto por lo efímero. Si no hay más que intercambios lo único que importa es la velocidad del mismo. En fin, todo vale; pero es entonces cuando se puede decir que nada vale verdaderamente, es la era del sucedáneo, de lo light. Se terminó la era del ser para comenzar la del estar; pertenecemos a una época en que lo importante es estar, estar en las estadísticas;” Sin pretender apropiarnos de un ejemplo que cita Jesús Ángel Martín pero aplicándolo a nuestro caso concreto podemos estar de acuerdo o en contra de “modernizar” o “actualizar” nuestra música o cualquier forma musical predominante por impacto de la moda sin embargo no importa por qué. No es músico el que pasa – o pasó- largas horas en un centro de estudios especializado, sea conservatorio o Universidad para aprender el arte y la ciencia de la Música, lo que importa es salir en televisión, ser el más popular en la radio –ahora también en Youtube- y para terminar de citar a Martin por completo: “Es la esencia de la prensa amarilla -que se extiende cada día más- cuya ocupación, más que en relatar acontecimientos, consiste en contar quién asistió a tal fiesta y quién no”. En su obra “La Era del Vacío” plantea que ”La moda es vista como una salida del mundo de la tradición, como la negación del pasado, la fiebre de las novedades, la celebración del presente social” .
HIPOTESIS:
La música se constituye en un bien inmaterial de consumo y caducidad inmediata?
MUSICA CHATARRA:
La sociedad actual, víctima de los estragos de índole social en donde necesariamente se incluye el acelerado desarrollo de la tecnología y las comunicaciones que posibilitan que la información se envíe a velocidades antes in imaginadas, en donde medios como Youtube, por citar un ejemplo, se convierte en una forma gratuita de publicidad ya no únicamente para artistas y músicos aficionados como en un inicio sino del cual aprovechan artistas de renombre para dar un valor agregado a su carrera y no obstante continuar percibiendo cantidades astronómicas por realizar presentaciones en vivo en cualquier lugar del mundo. Que decir de las famosas redes sociales. En consecuencia, éste primer antecedente diríamos involucra la necesidad de un cambio mucho más precipitado, rápido, acorde a la velocidad con que se vive producto de la sociedad de la información y el avance de las TICS (tecnologías de la información y el conocimiento). Y éste fenómeno se hace latente en la forma de manifestarse la música tanto en el plano estético y como forma de expresar la problemática de una sociedad globalizada. Las composiciones musicales actuales a diferencia de las de antaño no revisten ese carácter de permanencia. No es que a los compositores y autores se les haya “secado el cerebro” y no pueden extraer las mejores ideas creativas a fin de que sus creaciones revistan un carácter de universalidad y permanencia. Al contrario, muchos de ellos son consumados creadores, incluso con estudios a nivel académico. Otros simplemente poseen un talento natural. Sin embargo producto de esta sociedad víctima de los estragos de la velocidad con que se vive sabe que a ciencia cierta la cantidad inmensa de información que a diario recibimos, las condiciones socioeconómicas de cada grupo social y cultural no son las mismas y a cada instante crean nuevas necesidades no únicamente dentro de la rutina vivencial sino también dentro de las necesidades de lo estético. Así mismo junto a esta problemática tiene mucho que ver la crisis social y de valores en sociedades como la nuestra en donde las múltiples necesidades originan que, por citar un ejemplo, se produzca la migración sea legal o ilegal quedando grupos familiares desarticulados creándose ambientes propicios para el alcoholismo, prostitución, drogadicción. Todo esto crea y forma parte del entorno que rodea a lo que yo llamo MUSICA CHATARRA: música basura, y para no utilizar dicho término en forma que pueda sonar demasiado dura, “música de consumo y caducidad inmediata”, toda vez que si su popularidad –no importa si para unos es bonita o para otros fea, alegre, triste- sujeta al paso del tiempo, en determinados instantes puede compararse a un evento de trascendental importancia, siempre tiene fecha de caducidad. Llegada la fecha de vencimiento sucumbe ante otras de similares características e idéntico destino, dejándonos con la idea de música pop, rocolera, actualmente el tan trillado raeguetón, hace poco tiempo el rap, tecno cumbia, “tecno chicha” entro otras tantas que tienen una efímera existencia a pesar del bullicio con el que nacen al mundo de la realidad. En el caso del Rizoma, su autor nos invita a renunciar a las creencias, las cosas simplemente son.
El Imperio de lo Efímero, de Gilles Lipovetsky es un ensayo sobre como se crea una sociedad que admite la moda como expresión de libertad individual, y de como influye la moda en los distintos estamentos de la sociedad moderna. Nuestra sociedad ecuatoriana está influenciada por la moda. Al ver la realidad no pocos diremos que no, y es ésta tal vez la causa, el orígen de la llamada “música chatarra”: el resultado de estar a la moda. Así mismo, Internet justifica un nuevo cuadro de necesidades para el ser humano, mismas que deben ser satisfechas, en el caso de la música, la necesidad de novedad que implica también estar a la “moda”. Según Lipovetsky, ": “La era postmoderna esta obsesionada con la información y la expresión, donde todos podemos ser el locutor y ser oídos… “La moda invade nuevas esferas dentro de todas las capas sociales, y todos los grupos de edad. La moda es celebrada, y provoca el reflejo crítico antes que el estudio objetivo” . Continúa Lipovetsky “Dentro del reino de la moda: el ocio, la fugacidad de imágenes, la seducción distraída de los mass media, solo pueden desestructurar el espíritu. El consumo es superficial, vuelve infantiles a las masas, el rock es violento, no verbal, acaba con la razón; Las industrias culturales están estereotipadas, la televisión embrutece a los individuos y fabrica gente “descerebrada”. Lo superficial pasa a ser la verdad histórica de la era de la seducción generalizada”. En el tema propuesto me pregunto si alguno de nosotros al escuchar esas creaciones musicales que a cada instante bombardea nuestras mentes y nos acompañan en la oficina, el autobús, el cine, en fin, cuestionamos su sentido estético de perennidad o lo aceptamos tal como viene. Opino que en un porcentaje mayoritario terminamos tomando la segunda opción, aceptándolo de manera fugaz y sin esperanza alguna de que se trate de un fenómeno duradero. Se trata de canciones y música. ¿Importa el procedimiento para producirla? A mi modesto criterio considero que no. Al consumidor potencial no le interesará la manera como fue creada la obra u obras musicales, ni el ritmo, ni la letra, si es triste o alegre. Es únicamente música, con sus correspondientes líneas de fuga, de escape, y yo diría de expresión: las formas musicales que en la sociedad actual revisten un carácter fugaz sin querer menoscabar a sus antecesoras que logran trascender en el tiempo y el espacio, lo que da origen a su multiplicidad y en el dondo a su finalidad estética.
CLASIFICACION:
A mi criterio no existe una clasificación. La enumeración que hice en el inciso final únicamente busca ejemplificar las posibilidades en que se puede presentar la línea de fuga del rizoma Música, pues ésta como tal siempre existirá amén de las formas que pudiese adoptar conforme las necesidades estéticas del hombre y su entorno. Actualmente, debido a que la realidad de la sociedad implica un proceso de cambios drásticos y rápidos en todos los ámbitos, la música más que ser considerada un elemento estético se ha convertido en un arte susceptible de comercio y explotación económica que va de la mano con fenómenos como la piratería, el desarrollo de software, la política, el comercio electrónico, la migración y todas aquellas categorías con las que antes ni siquiera hubiere soñado vincularla formando de un todo que constituye su entorno, de tal forma que si cualquiera de esas manifestaciones llega a sucumbir por el paso del tiempo sigue subsistiendo el concepto mismo de música, no en vano en el Rizoma se plantea que “siempre que una multiplicidad está incluida en una estructura su crecimiento queda compensado por una reducción de leyes de la combinación” sustrayendo lo único de la multiplicidad a constituir, pues a mi criterio y en aplicación del ejemplo que se señala en el último inciso de la página 12 del Rizoma, también la Música abordada en conjunto es un rizoma pues no importa aquí el género ni la extensión, existe un concepto único y universal. Que el rizoma música tenga formas muy diversas, sus propias líneas de fuga, ya no viene al caso porque cada rizoma engloba lo bueno o lo malo, lo mejor y peor de cada fenómeno y de igual manera con diferentes puntos de conexión. Si el rizoma se rompe o interrumpido puede recomenzar desde cualquiera de sus líneas. Si el concepto de Música en cualquier instante desaparece esto no significa que deje de existir. Puede darse el caso de que sea origen de nuevas formas toda vez que no deja de reconstituirse, lo que se relaciona con el llamado “Principio de ruptura asignificante” que Deleuze propone a fojas 15 de su tratado. No desaparece el rizoma música porque siempre existe su necesidad como finalidad estética del hombre, tal veéz y –momentáneamente- desaparezca alguna de sus líneas de fuga pero no significa que no reaparezca o se produzca una renovación.
En nuestro medio, concretamente el Ecuador, en donde una forma musical predominante fue el pasillo creado con elementos de alta musicalidad y contenido literario de gran valorl en la actualidad esta forma de expresión subsiste con un hermano no gemelo sino “mellizo”: el pasillo “de rocola”, “de cantina”, en el cual los contenidos literarios y musicales distan en cifras astronómicas a su hermano mayor. Y no hablar de otras formas musicales propias de nuestro país que también mantienen estos lazos de informal parentesco con otras y que en su turno son mothvo de crítica por estudiosos de la música. De igual manera ocurre con música de otras latitudes en donde la valoración de lo estético ha cambiado en función a lo que en líneas anteriores he planteado como parte de la problemática. La idea de lo estético dentro de la música aparentemente puede que para unos desaparezca, sin embargo la música como tal existe y reaparece, ya no naturalmente con la intención que permanezca por largo espacio temporal sino que nace en forma fugáz y de igual manera se extingue. L` influencia del elemento sociológico es enteramente notable. Muy diferente era para una sociedad que sus varones pretendan enamorar a la mujer amada a ritmo de un bolero y la que se produce actualmente: al son de un “raeguetón” o de un “perreo”. Obviamente en las dos existe notable diferencia pero en el fondo pertenecen al rizoma “música” considerada dentro de su línea de fuga más antigua: la danza de cortejo. Dicho de otra manera, el rizoma música aplicado al caso concreto en la actualidad crea sus propias líneas de fuga. Por tanto, para el autor "Un rizoma no comienza y no termina, siempre está en el medio, entre las cosas, es un ser-entre, un intermezzo. El árbol es filiación, pero el rizoma es alianza, únicamente alianza”.
“Y un rizoma puede revestir las formas más diversas, desde una amplísima expansión de sus entramados en todas las direcciones – lo que vemos en la superficie – hasta nudos de condensación en sus cebollas u otros bulbos .
LA CONCEPCION ESTETICA:
Me pregunto cuales son las diferenciaciones desde el punto de vista estético entre la clase de música que en mis primeras líneas señalé y las que son materia de este ensayo. Trato de contestarme yo mismo y he de entender que la concepción de lo estético como arte de lo bello varía conforme varían las épocas y las sociedades. Si bien es cierto que no es lo mismo entre ver la escena de una mujer próspera, que creció en un medio que le supo ofrecer múltiples oportunidades y le permitieron crecer y realizarse, que ver en otra escena a la misma mujer, nacida en un medio hostil –el campo quizá- sin posibilidades económicas, ni de realización personal, por citar un ejemplo visto en clases, la idea de belleza sin importar el espacio de temporalidad ni físico siempre es lo mismo, es la finalidad de la aspiración del espíritu humano ante la realidad a la que enfoca su atención. De esta manera, la música aparece como sustento de un medio caracterizado por situaciones inherentes al espacio temporal, político y social en que se desenvuelve. Cuando escucho la banda sonora de “Star Wars” compuesta por John Williams, rápidamente asimilo al ambiente que se describe dentro de cada contexto visual acción-reacción y de ficción-imaginación. No se describe el elemento estético aquí sino el ambiente que representa cada escena. La música que es objeto de este ensayo tiene a su modo su finalidad estética, que si bien es cierto es ajena a la calidad de permanencia, pretende reflejar elementos de la realidad o representarla conforme a la valoración que cada autor tenga de lo que en ella aparecerá como bello. Por tanto, el problema que deviene de la música a la que yo denomino “música chatarra” no radica en que si será bonita, fea, recomendable o no recomendable, social o antisocial, sino obedece a una finalidad que pretende reflejar, la actual realidad social, la época de la velocidad. Esto hace posible que precisamente sea música que al margen de que sea compuesta siguiendo los lineamientos técnico-compositivos, académicos o empíricos permanezca en el imaginario popular, al menos por determinado tiempo. Dato curioso, la música chatarra también es consumida por músicos académicos, con lo que pretendo demostrar también que parte de esa finalidad es satisfacer una necesidad de orden estético que sin diferenciar estatus, rango o condición todos la tenemos. Recordemos: no es la forma sino el fin, por tanto no existe diferencia. La idea metafórica del “rizoma” no presupone un sujeto observador separado, individualizado y distinto de la realidad que observa, sino ayuda a concebir al observador, o a la comunidad de observadores (comunidad científica) como inmersos ellos mismos en una red, en constante flujo y cambio, de relaciones de interdependencia en las que las “operaciones de observación” (incluyendo ahí el trabajo de construcción a nivel de percepción o de posterior conceptualización e interpretación) no son algo separado o “distinto” esencialmente del resto de las operaciones en que se mantiene y desarrolla vivo el entramado del “rizoma” total de materia, vida, y toma de conciencia de ese cosmos en las construcciones científicas, filosóficas o religiosas hechas desde el interior de ese cosmo-rizoma que es la realidad”. Nosotros en nuestro medio no somos parte ajena del fenómeno que yo llamo música chatarra porque de una u otra manera todos la consumimos, nos divertimos, nos enamoramos, lloramos, reímos con ella, no importa si nuestra formación académica en el ámbito musical sea mayor o menor, toda vez que, conforme un día planteó Gilles Lipovetsky, la moda cambia, pero sus explicaciones siguen siendo las mismas .
Por todo lo expuesto, la música “chatarra”, efímera, también se desterritorializa y somos nosotros quines ayudamos a este proceso: La convertimos en parte de nuestra vivencia cotidiana e interrelación con el medio. Se vuelve en una imagen de nuestra realidad del momento, la música mostrará un ambiente festivo y produce la sensación de beneplácito en el oyente, y ambos elementos harán rizoma, a nivel de estratos naturalmente.
APLICACIÓN DE LA CONCEPCION DE DELEUZE
Deleuze al utilizar este término busca explicar un tipo de lazos entre contenidos cognoscitivos que contraponen al tipo de articulación de contenidos más usual - en ramificación progresiva desde un concepto inicial, como tronco del que van surgiendo ramas que a su vez se dividen en ramas menores etc.
Entonces, ¿Cómo puede justificarse la problemática de lo que yo denomino Música chatarra"? El Rizoma Música existe: y sus líneas de fuga son las diversas formas y subformas de carácter efímero traducidas en géneros musicales que forman parte del imaginario popular -y a veces personal- y que se desterritorializa al verse convertida en un reflejo fugaz de nuestra vida cotidiana, producto de ese culto a la moda y lo efímero.
Señala Lipovetsky: "La seducción y lo efímero se han convertido en el principio que organiza la vida colectiva moderna; una sociedad dominada por la frivolidad. Este auge de la seducción ha aniquilado la cultura. La moda se presenta como el agente por excelencia de la espiral individualista y de la consolidación de las sociedades liberales".
Por lo tanto, ante la hipótesis planteada de si "¿La música se constituye en un bien inmaterial de consumo y caducidad inmediata?" plantearemos que siendo un bien inmaterial a la sociedad contemporánea no le interesa como tal si la Música tiene o no un ámbito de permanencia o si está estructurada de manera técnica. La fascinación por la moda va rompiendo esquemas que antaño eran los dominantes, esto es, la música destinada a perdurar. Las necesidades estéticas difieren según el momento histórico y hoy, época de la velocidad a la que la información se distribuye afectando a todos los ámbitos de la vida. Esto afecta también al fenómeno musical. La búsqueda de novedad revestida de inmediatez no crea diferencias en el rizoma "música chatarra". Las líneas de fuga son innumerables y crecen constantemente. La música chatarra se desterritorializa al verse como un reflejo de las nuevas necesidades del hombre pero como antaño, la necesidad estética es la misma. ¿Podemos hablar de caducidad inmediata? Conforme a lo que plantea Deleuze, existe un principio de ruptura asignificante. Concretamente si un rizoma puede ser roto interrumpido en cualquier parte, pero siempre recomienza según esta o aquella de sus líneas y según otras. Recordemos el ejemplo de las hormigas. El mundo contemporáneo y sus nuevas realidades pueden interrumpir -si se quiere utilizar esta expresión- las formas en que este nuevo concepto de música se manifieste, así mismo la composición de X grupo o artista pueden desaparecer, más las tendencias musicales propias de esta época de consumismo, moda y velocidad hechas rizoma no. Caducidad inmediata de la forma como tal puede existir más no de su rizoma. Sus líneas de fuga hacen que se mantenga no por la belleza en si sino porque es una necesidad de la sociedad actual como forma de expresión. Subsiste la necesidad estética como finalidad.
"La moda, igual que el ave fénix, siempre renace de sus cenizas. La era de la moda ha contribuido a construir un espacio público abierto, a modelar una humanidad más legalista, mas madura, más escéptica"
Me pregunto los dignos representantes de esta corriente, hoy en plena moda, un día no muy lejano serán recordados como un acontecimiento como ocurre con The Beatles, Abba, o todos esos grandes nombres que no sucumben con el paso del tiempo… Digo nombres? Queda de tarea…
BIBLIOGRAFIA
"El Rizoma" PaúlDeleuze
CIBERGRAFIA
Gilles Lipovetsky, “El Imperio de lo efímero”. Crítica de Alberto Sauret. Internet: Altillo.com
Wikipedia.com
Lipovetsky, “La Era del Vacío”. Analizado por Diana Lacal. 2005. Internet: Altillo.com
Jesús Ángel Martín Martín: Fin del milenio y nueva conciencia - La nueva concepción del arte. Internet: http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/contenidos.html
miércoles, 3 de septiembre de 2008
About this site
Greetings to everyone. I hope that this small corner that was created with love for guitar lovers in Cuenca (Ecuador) is an area where we can share experiences, stories and anecdotes of events guitar music. Many years ago when I started my career with my teachers Joel Alvarado Castro and Bolivar Sarmiento Regalado, the guitar as an instrument of study at birth was still in our midst, but there was only intended to accompany them but somehow contributed to the interest that arises to go further and improve. Sarmiento was and is one of the most representative icons of the guitar from Cuenca and after it resurfaced guitar and began to gain ground in our midst. There will be space to comment on these teachers to whom we have many more interest in our music and our favorite instrument, the guitar ...
Who's Diego Pacheco?
Diego PACHECO BARRERA was born in Cuenca, Republic of Ecuador in 1972. He studied guitar with Joel Alvarado Castro, and Bolivar Sarmiento Regalado, later attending the seminars and training courses with Guillermo Moreno Pinto, Rodrigo Riera, Ryhuey Kobayashi and Terry Pazmiño. A higher level, the instrument of their studies conducted with Soler Mendieta prominent guitarist at the Manabi University where he earned a degree in as a pedagogical tool in Guitar. He has attended master classes Kety Stoyanova, Remi Boucher, Eladio Scharrón, Richard Paterson, Radin Zenklas, Ignacio Rodes and Enriq Madriguera. At the Cuenca University earned his degree in composition, being among the first graduates in that specialty. These studies followed with recognized masters Pablo Freire Camacho, Diana Viteri.The subjects of musical arrangements, Armony and counterpoint discussed with Wilmer Jumbo; Mercedes Crespo, Tadashi Maeda, Arleti Molerio, Ximena Peñaherrera and Ruben Terterián. Similarly to courses and seminars: composers Mesias Maiguashca.Rodolfo Acosta, Colombian composer; Arturo Rodas, ecuadorian composer; Alicia Terzián, from Argentina. In co-authored with Edgar Avecillas and Williams Zaruma composed "Extasis Shamánico", a work that uses the computer to process the sound with elements of Ecuadorian folklore creating a synthesis interesting. Likewise symphonic works as "La Espera Eterna," "Crónica de una Ejecución" and "Yo visité Ganímedes." And three concerts for guitar and sinfonic orchestra, reflects elements of traditional Ecuadorian with a treatment that achieves an environment attractive and innovative; Pedagogy Musical Natalia Kovalenko attended seminars with the Uruguayan musicologist Coriún Ahanarorian. His works have been published in Revista Cuenca Ilustre (2005, 2007). It serves as Director of Area Higher Conservatory of Guitar "Jose Maria Rodriguez". It has offered several concerts as solist. His studies laws in the Cuenca University where he graduated as Lawyer, and currently (2008) is pursuing studies in Computer Science Master of Laws, in this same university. Published material: CD: "Viva la Patria" Homenaje a la música popular de mi país. CD: "La Guitarra de Cuenca" CD: "Diego Pacheco Barrera: Concert" CD: "Cantata de la Natividad de Jesus" and "Yo visité Ganymedes" "Harmonization 20 for Guitar" in co-authorship with Marcelo Pacheco.
lunes, 11 de agosto de 2008
EJERCICIOS PARA INTERIORIZAR LOS SONIDOS
a) ENTRENAMIENTO DEL OIDO MELODICO:
Siendo el oído musical algo que con entrenamiento se puede desarrollar es necesario que una vez que los niños han aprendido los sonidos de la escala los practiquen constantemente con la ayuda de su maestro, pudiendo en primera instancia trabajarse con la escala de Do Mayor. El Maestro escribirá la escala en la pizarra señalando además cada uno de sus grados. Acto seguido indicará a los alumnos el sonido que se deberá cantar y los alumnos irán cantándolo sin la ayuda del piano o de cualquier otro instrumento. Este ejercicio ayuda a interiorizar los sonidos de la escala e incentivan la creatividad tanto del alumno como del maestro. Realizada esta tarea el maestro puede probar utilizando otras escalas: RE M, MI M, Fa M etc.
Otra posibilidad consiste en cantar las notas de cada grado de la escala formando entre ellas intervalos diferentes. Ejemplos
1) I – IV – VII – I – II – III – II – I
2) 2da (Subir) – 4 (subir) – 2 (bajar) – 3 (subir) 3 (bajar)- 5 (bajar)
Es decir, en el ejercicio 2, a partir de la tónica canto su segunda, luego subo una cuarta esa segunda que canté inicialmente etc.
Otros:
- II –VII – II – I
- III – II – IV – III
- V – IV – VI -V
Antes de continuar es necesario tener presente lo siguiente:
Obsérvese la siguiente escala:
En cada escala encontramos siete grados, y cada grado tiene su función. De igual manera, en cada modo hay grados estables e inestables. En consecuencia, la melodía no se define únicamente por los acordes que contiene.
Así, los sonidos estables necesariamente deben ser resueltos. De esta manera: Re puede resolver a Do o a Mi. Fa deberá resolverse a Sol o a Mi. Es necesario tener en cuenta también que en donde hay semitono existe mas estabilidad y posibilidades de resolución. Finalmente el La únicamente puede resolverse al Sol más no a la nota Si ya que esta es inestable. El sonido Si únicamente resuelve a Do.
b) ENTRENAMIENTO DEL OIDO RITMICO:
La Audioperceptiva surge cuando surge la entonación de sonidos. Otra posibilidad es cantar acordes sea por entonación melódica, esto significa que los estudiantes cantarán las notas que forman el acorde en forma sucesiva: ejemplo:
Los estudiantes cantan las notas Do – Mi –Sol una a continuación de otra.
Entonación Coral: Dividimos al grupo en tres subgrupos: cada subgrupo cantará una nota diferente del mismo acorde.
c) ENTRENAMIENTO DEL OIDO ARMONICO
1.- Dictado armónico:
Podemos dictar intervalos de terceras, cuartas. Así mismo se pueden dictar acordes y que el alumno identifique cuales son.
2.- Dictado analítico:
Es decir, aquí se debe identificar de que intervalos se trata, de que modo, que acordes se utilizan etc.
Siendo el oído musical algo que con entrenamiento se puede desarrollar es necesario que una vez que los niños han aprendido los sonidos de la escala los practiquen constantemente con la ayuda de su maestro, pudiendo en primera instancia trabajarse con la escala de Do Mayor. El Maestro escribirá la escala en la pizarra señalando además cada uno de sus grados. Acto seguido indicará a los alumnos el sonido que se deberá cantar y los alumnos irán cantándolo sin la ayuda del piano o de cualquier otro instrumento. Este ejercicio ayuda a interiorizar los sonidos de la escala e incentivan la creatividad tanto del alumno como del maestro. Realizada esta tarea el maestro puede probar utilizando otras escalas: RE M, MI M, Fa M etc.
Otra posibilidad consiste en cantar las notas de cada grado de la escala formando entre ellas intervalos diferentes. Ejemplos
1) I – IV – VII – I – II – III – II – I
2) 2da (Subir) – 4 (subir) – 2 (bajar) – 3 (subir) 3 (bajar)- 5 (bajar)
Es decir, en el ejercicio 2, a partir de la tónica canto su segunda, luego subo una cuarta esa segunda que canté inicialmente etc.
Otros:
- II –VII – II – I
- III – II – IV – III
- V – IV – VI -V
Antes de continuar es necesario tener presente lo siguiente:
Obsérvese la siguiente escala:
En cada escala encontramos siete grados, y cada grado tiene su función. De igual manera, en cada modo hay grados estables e inestables. En consecuencia, la melodía no se define únicamente por los acordes que contiene.
Así, los sonidos estables necesariamente deben ser resueltos. De esta manera: Re puede resolver a Do o a Mi. Fa deberá resolverse a Sol o a Mi. Es necesario tener en cuenta también que en donde hay semitono existe mas estabilidad y posibilidades de resolución. Finalmente el La únicamente puede resolverse al Sol más no a la nota Si ya que esta es inestable. El sonido Si únicamente resuelve a Do.
b) ENTRENAMIENTO DEL OIDO RITMICO:
La Audioperceptiva surge cuando surge la entonación de sonidos. Otra posibilidad es cantar acordes sea por entonación melódica, esto significa que los estudiantes cantarán las notas que forman el acorde en forma sucesiva: ejemplo:
Los estudiantes cantan las notas Do – Mi –Sol una a continuación de otra.
Entonación Coral: Dividimos al grupo en tres subgrupos: cada subgrupo cantará una nota diferente del mismo acorde.
c) ENTRENAMIENTO DEL OIDO ARMONICO
1.- Dictado armónico:
Podemos dictar intervalos de terceras, cuartas. Así mismo se pueden dictar acordes y que el alumno identifique cuales son.
2.- Dictado analítico:
Es decir, aquí se debe identificar de que intervalos se trata, de que modo, que acordes se utilizan etc.
EL OIDO MUSICAL
Es lo común entre los músicos – y entre los que no lo son- preguntarse: ¿Es posible que alguien no tenga oído para captar esos sonidos? ¿Todos los seres humanos tenemos igual capacidad de captación para discernir entre un sonido u otro? ¿Es el oído un privilegio de los músicos?
Es de conocimiento general que ciertas habilidades auditivas en determinados seres humanos aparecen desde temprana edad, convirtiéndose en una habilidad innata. Así pues, no son pocas las ocasiones en las que nuestros niños nos sorprenden con la habilidad de discernir fácilmente entre uno y otro sonido al primer intento. Ocurre en innumerables ocasiones. No tampoco significa que si se llega a una edad adulta no se pueda llegar a desarrollarlo, pero es tarea más compleja.
Lo que ocurre es que como todo proceso, la educación del oído requiere de un proceso de entrenamiento a fin de poderlo aprovechar con el máximo de rendimiento en un potencial músico.
Por esta razón, es necesario tener en cuenta que existe una clasificación al momento de hablar de oído musical, así pues:
OIDO MELODICO: Nos permite distinguir la altura de los sonidos.
OIDO ABSOLUTO: La persona que tiene oído absoluto tiene la capacidad de escuchar un sonido, distinguirlo pudiendo decir acertadamente de que notas se trata sin utilizar el instrumento. Identificar las alturas de los sonidos.
OIDO ARMONICO: Dentro de esta categoría se puede diferenciar la capacidad de identificar intervalos, acordes, septacordes.
OIDO MODAL: Quién tiene oído modal puede distinguir el modo (mayor, menor, melódico, armónico, jónico, pentatónico etc)
OIDO POLIFONICO: Se relaciona con el oído armónico.
OIDO RITMICO: Aquí entra la flexibilidad del ritmo (Agógica, rubato)
OIDO INTERNO: Cuando sin necesidad de cantar, dentro de nuestra mente podemos tener el tono, es decir podemos distinguir en nuestra mente cada sonido. “Tener en la cabeza cada sonido”.
Por lo tanto claramente podemos darnos cuenta que el tener oído no es un “don” de seres privilegiados. Lo que existe son diferentes capacidades para percibir sonoridades. En consecuencia, el oído musical puede desarrollarse por medio de entrenamiento
Es de conocimiento general que ciertas habilidades auditivas en determinados seres humanos aparecen desde temprana edad, convirtiéndose en una habilidad innata. Así pues, no son pocas las ocasiones en las que nuestros niños nos sorprenden con la habilidad de discernir fácilmente entre uno y otro sonido al primer intento. Ocurre en innumerables ocasiones. No tampoco significa que si se llega a una edad adulta no se pueda llegar a desarrollarlo, pero es tarea más compleja.
Lo que ocurre es que como todo proceso, la educación del oído requiere de un proceso de entrenamiento a fin de poderlo aprovechar con el máximo de rendimiento en un potencial músico.
Por esta razón, es necesario tener en cuenta que existe una clasificación al momento de hablar de oído musical, así pues:
OIDO MELODICO: Nos permite distinguir la altura de los sonidos.
OIDO ABSOLUTO: La persona que tiene oído absoluto tiene la capacidad de escuchar un sonido, distinguirlo pudiendo decir acertadamente de que notas se trata sin utilizar el instrumento. Identificar las alturas de los sonidos.
OIDO ARMONICO: Dentro de esta categoría se puede diferenciar la capacidad de identificar intervalos, acordes, septacordes.
OIDO MODAL: Quién tiene oído modal puede distinguir el modo (mayor, menor, melódico, armónico, jónico, pentatónico etc)
OIDO POLIFONICO: Se relaciona con el oído armónico.
OIDO RITMICO: Aquí entra la flexibilidad del ritmo (Agógica, rubato)
OIDO INTERNO: Cuando sin necesidad de cantar, dentro de nuestra mente podemos tener el tono, es decir podemos distinguir en nuestra mente cada sonido. “Tener en la cabeza cada sonido”.
Por lo tanto claramente podemos darnos cuenta que el tener oído no es un “don” de seres privilegiados. Lo que existe son diferentes capacidades para percibir sonoridades. En consecuencia, el oído musical puede desarrollarse por medio de entrenamiento
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